“Me sigo sorprendiendo de cuánto gusta este espectáculo desde que debutamos, en enero. El show cuenta con una cantante y actriz Andrea López Costa, que estuvo en el ‘Cantando por un sueño’, y Betina Capetillo, que es actriz y bailarina. Cada una de ellas hace un sketch conmigo. Además, están cuatro músicos, ‘Los hilachentos del Trópico’, que hacen canciones en broma y en serio conmigo, más monólogos y anécdotas”.

Aunque hable en serio, la sola tonada cordobesa de El Negro Álvarez ya incita a la risa. Él cuenta por teléfono de qué va “¡Qué picante!”, el espectáculo que sube esta noche al Teatro Alberdi.

“Lo que más me interesa es que el público se ría a carcajadas. Después nos espera a la puerta. Eso es lo mejor que te puede pasar en un espectáculo cómico”, resalta.

- ¿Cómo se estructura el show?

- Son varios temas. No es una comedia. Es puro humor y despertar la risa en la gente. Te guste o no te guste vas a tener que reconocer se ríen todo el tiempo.

- Tenés un público fiel. ¿Cómo es el perfil?

- Gracias a Dios. Y se va sumando gente joven que me conoce a través de los padres. De adolescentes a treintañeros me dicen: “yo escuchaba tus casetes en el auto, cuando íbamos de viaje con mis viejos”.

- La temporada se te prolonga la en gira, ¿qué te queda a vos?

- Así es, me llaman de todo el país. Me queda el cariño de la gente, y volver a lugares como Tucumán, adonde voy desde hace 30 años. Es mucho tiempo.

- ¿Qué más hacés además de la gira?

- Hago festivales y shows para empresas. Además estoy en el “Bailando 2015”.

- A eso íbamos. ¿Cómo fuiste convocado?

- Me habló en enero Patricia Vergara, de Ideas del Sur, y como los conozco porque yo trabajé cuatro años con ellos, yo en broma le dije: “me imagino que no me hablarás para el Bailando”. “Para eso te hablo, me contestó”. Le dije que no. Después Chato Prada y Fede Hoppe me convencieron en Carlos Paz. Al toque me arrepentí y dije que no desde mi camarín. Luego, en Buenos Aires, en una reunión en Ideas del Sur dije que sí. Empecé a ensayar y al segundo día renuncié de nuevo. Como la gata Flora. Me citaron al otro día e insistieron: “no te podés ir”. Como para que me dijeran que no, exigí mi propio coach, pero me aceptaron y acá estoy, ensayando.

- ¿Con quiénes?

- Con una bailarina excelente, Melina Greco, del Stravaganza Tango, y el coreógrafo Leandro Gazzia, que trabaja en mis espectáculos desde hace doce años. Él ha logrado que yo baile.

- ¿Cómo la pasás en este nuevo aspecto de tu carrera?

- Ahora ya me estoy divirtiendo. Tengo lista la coreo de disco y a medio aprender la de cumbia. ¡En mi vida me hubiese imaginado! Por las dudas me he comprado una cadera ortopédica y un par de rodillas.